Por Juan Venezia, Product Designer — Paisanos
Estudio de estrategia, diseño y tecnología aplicado a productos digitales.
Desde hace algunos años, el diseño 3D dejó de ser un terreno exclusivo de perfiles ultra técnicos. Lo que antes se percibía como complejo, costoso o difícil de implementar, hoy forma parte del lenguaje cotidiano del diseño digital. Gracias a herramientas más accesibles y flujos de trabajo más ágiles, el 3D se volvió cercano, flexible y, sobre todo, estratégico.
Este cambio no solo amplió las posibilidades visuales: también transformó los procesos creativos. Hoy es posible explorar, iterar y validar ideas en menos tiempo, conectando lo visual con lo narrativo y la experiencia de uso de una manera mucho más directa.
En el rediseño del sitio web de Switch Software, abordamos esta oportunidad desde un lugar claro: incorporar el 3D no como un recurso decorativo, sino como una pieza central de su identidad visual.
El valor de lo tridimensional en el diseño digital
Integrar elementos 3D en productos digitales va mucho más allá de una decisión estética. Bien utilizado, el diseño tridimensional funciona como una herramienta estratégica que aporta presencia, carácter y coherencia visual.
Si mirás a tu alrededor, probablemente encuentres objetos físicos que te transmiten sensaciones distintas: solidez, calidez, ligereza, dinamismo. Esa lectura sensorial surge de la forma, la luz, la textura y el movimiento. El 3D permite trasladar parte de esa experiencia al entorno digital, generando mayor cercanía y profundidad.
Además, trabajar con tridimensionalidad hoy también optimiza los tiempos del proceso creativo. Permite iterar rápido, probar variantes y validar decisiones en contexto. De esta manera, el 3D deja de ser un desafío técnico para convertirse en una oportunidad concreta: construir identidades visuales memorables, reconocibles y difíciles de replicar en otros productos.
Aplicar 3D con sentido: el caso de Switch
El proyecto de Switch Software consistió en el rediseño completo de su sitio web. El objetivo era construir una identidad visual sólida, directa y profesional, que comunicara su metodología y propuesta de valor en pocos segundos. El desafío estaba en posicionarse como expertos en tecnología sin perder una esencia cercana, disruptiva y amigable.
La incorporación de elementos 3D fue uno de los pilares del proyecto, pero nunca partimos del “cómo”, sino del “para qué”. ¿Qué queremos transmitir? ¿A quién? ¿Qué sensación buscamos generar en las personas que visitan el sitio? Estas preguntas guiaron cada decisión.
Entendimos que el 3D podía aportar impacto y presencia, sumando personalidad sin romper la coherencia de una identidad clara y atemporal.

El isologo como protagonista tridimensional
El primer foco estuvo en el isologo de Switch. Aunque su forma y paleta estaban definidas, abrimos el juego a la exploración: ¿qué pasaba si lo llevábamos a un plano tridimensional?
Lo desarrollamos como elemento central del hero principal y lo replicamos en secciones clave del sitio. Probamos variaciones de color, iluminación, orientación, materialidad y estilo. Desde versiones brillantes y vibrantes hasta opciones más opacas, mates o translúcidas, cada iteración buscó un equilibrio entre impacto visual, elegancia y funcionalidad.
El resultado, definido en conjunto con el cliente, fue una versión minimalista y refinada, que acompaña la experiencia sin volverse invasiva.

Movimiento, interacción y el “chiche” justo
En Paisanos solemos hablar de “chiche” para referirnos a esos pequeños “WOW moments” que suman una capa extra a la experiencia. En Switch, ese plus apareció a través del movimiento.
Exploramos rotaciones, traslaciones e interacciones controladas por scroll o cursor, buscando una relación más activa entre el sitio y las personas usuarias. Estas pruebas se realizaron con Spline, lo que nos permitió iterar rápido, validar ideas y testear en contexto antes de integrarlas en Webflow.
El foco siempre estuvo en que la interacción sume valor y no distraiga: movimiento con intención.
Representar equipos y estructura a través del 3D
El segundo gran desafío fue la representación visual de los studios de Switch: equipos internos especializados que estructuran su forma de trabajo. El objetivo era doble: jerarquizarlos como conjunto y, al mismo tiempo, permitir que cada uno pudiera proyectarse como unidad de negocio independiente.
El proceso comenzó en 2D, con la creación de símbolos abstractos que comunicaran la especialidad de cada studio. Luego, para potenciar su presencia, decidimos llevarlos al plano tridimensional.
Para esto utilizamos Endless, una herramienta que nos permitió mantener una estética consistente (misma materialidad, orientación, iluminación y textura) mientras trabajábamos morfologías y colores específicos para cada studio. Así, cada equipo adquirió una identidad visual propia sin perder coherencia con el universo general de Switch.

Inteligencia artificial como aliada creativa
La inteligencia artificial forma parte de nuestro stack de trabajo. No como un reemplazo del criterio, sino como un amplificador del proceso creativo.
Su mayor valor aparece en las etapas de exploración: permite generar variantes, probar materialidades y texturas, y validar caminos posibles con mucha velocidad. Esto libera tiempo valioso para lo que realmente hace la diferencia: el criterio, la sensibilidad y el pensamiento crítico aplicados al detalle final.
Lejos de automatizar decisiones, la IA nos permite enfocarnos mejor en los matices que vuelven único a un producto.

Conclusión
La combinación de 3D e inteligencia artificial no es solo una cuestión técnica. Es una nueva forma de construir identidades visuales, donde el verdadero desafío está en saber cuándo, cómo y para qué utilizar cada recurso.
Herramientas que antes parecían lejanas hoy se integran de manera natural al diseño digital, habilitando procesos más ágiles, flexibles y precisos. El valor no está en usar 3D o IA porque sí, sino en aplicar criterio para que cada decisión visual tenga sentido y propósito.
¿Querés ver cómo lo llevamos a la práctica? Visitá el caso completo de Switch Software acá.
FAQ
¿Para qué sirve el diseño 3D en una identidad visual digital?
El diseño 3D permite aportar profundidad, personalidad y presencia a una identidad visual digital. Bien aplicado, ayuda a diferenciar una marca, generar mayor impacto emocional y conectar lo digital con referencias del mundo físico.
¿El 3D afecta la performance de un sitio web?
No necesariamente. Cuando se diseña con criterio y se implementa de forma optimizada, el 3D puede convivir con una buena performance, especialmente usando herramientas que permiten testear y ajustar antes de la integración final.
¿Qué rol cumple la inteligencia artificial en el diseño 3D?
La IA funciona como una aliada en etapas de exploración e ideación. Permite generar variantes, probar materialidades y acelerar decisiones, liberando tiempo para el trabajo fino y el criterio creativo.
¿El 3D es solo para marcas tecnológicas?
No. Si bien es muy común en productos tech, el 3D puede adaptarse a múltiples industrias siempre que tenga un propósito claro dentro de la identidad visual y la experiencia de marca.






